miércoles, 31 de julio de 2013

Silvestre Byrón sobre Hachazos, el libro

Asignatura Vsiévolod Pudovkin
ANDRÉS DI TELLA, AUTOR DE
EL EXTRAÑO CASO DEL ACTOR MIGUEL RIGLOS

Así de aplastante. Sus asertos.-

§ Ni Jorge Dubatti ni Javier Kussrow en los epígonos del pensamiento artístico-teatral han asumido un filisteísmo más anti-Riglos que el cineasta documental Andrés Di Tella. Hojear las páginas 51 á 63 de su libro Hachazos (Caja Negra Editora, 2011), semblanza de Claudio Caldini, genio-creador de la Generación del 71.
Artículo El extraño caso del actor Miguel Riglos
                                                          
Un capítulo aparte, como se dice, merecería Transgresión. El extraño caso del actor Miguel Riglos, tal el título del libro, igualmente extraño, que escribió el cineasta Silvestre Byrón…

Por suerte el humor campea en todo el libro. Di Tella reconoce que, después de todo, el guión de Transgresión no es muy diferente a Hachazos, texto sobre “el extraño caso” de Claudio Caldini. 

§ Observador sutil, con elevada prosa biográfica y cronística, su encuesta describe aspectos poco conocidos, o mal conocidos, del Caso Caldini, nuestro artista-personaje. Buscar al cine en vivo y la performance en proyección. Solo por momentos Di Tella procesa información de archivo así que referencias subjetivamente interpretadas. Dispuestas a guisa de afirmaciones. Asertos tan subjetivos como arbitrarios. Implantando ficciones inconcientes la encuesta asume el riesgo de la desinformación y, en el peor caso, de la mixtificación.   
  
El aserto del Súper 8 pues que formato obsoleto y en vías de extinción, “que no permite copias” (Pág. 7).

…En ese formato –el super 8 reversible- no hay copias, sólo originales (Pág. 18).

El método de asertos tiende al dogmatismo. Da todo por sobreentendido. No chequea sus referencias.

En los hechos, desde siempre, el Súper 8 como cualquier otro paso reducido reversible o negativo a color o blanco y negro no solo se copia sino que se lo amplía o reduce entre formatos (8 á 16  y 16 á 8). En los 60s y 70s hubo laboratorios en Buenos Aires especializados en copiados sub-estándar. Es inconcebible que un informado cineasta como Di Tella participe de semejante falacia. Esto prueba que el aserto puede incurrir en errores.

Jorge Surraco, redactor de Fotografía Universal, convocó a los  jóvenes premiados en el concurso de la revista para una serie de de proyecciones en una galería de la calle Florida. Entre ellos estaban Horacio Vallereggio, Silvestre Byrón, Roberto Cenderelli y Tomás Sinovcic… Ese encuentro derivó en la creación de UNCIPAR, la Unión de Cinematografistas de Paso Reducido.

Ni Jorge Surraco era redactor sino columnista, ni hubo concurso de la revista sino de la empresa Nizo, ni ninguno de nosotros fue premiado (muy por el contrario aquello parecía un Salón de los Rechazados), ni hubo tal galería sino una planta alta, ni proyectó allí Tomás Sinovcić (presente solo como espectador), y de -muchísimo menos- el encuentro derivó en una institución. Seis asertos y seis errores en un solo párrafo.
  
Aunque los directores editoriales de Caja Negra, Diego Esteras y  Ezequiel A. Fanego, se aman los poetas malditos y los hombres terribles, no hacen “realismo fantástico” ni sensacionalismo periodístico. De nada publicar libro-chatarra. Lo prueba la alta calidad de Juan Marcos Ventura. Buscar el catálogo. Cf. cajanegraeditora.com.ar/.

§ Los asertos y los errores de las páginas 51 á 63 de El extraño caso del actor Miguel Riglos:

Riglos, un actor hoy completamente olvidado.

Hi Photography, una casa de fotografía.

Se cuenta que una vez (Riglos) quiso apagar un cigarrillo en la oreja de algún productor.

Grupo Filmoteca, colectivo cinematográfico fantasma, casi unipersonal.

Su mezcla de hermetismo místico y sabiduría callejera lo hacía (a Riglos) un foco de atracción, tanto para hombres como mujeres. “¿Su lema?: cada uno hace de su pito un culo y del culo un jardín.”

Fueron a proponerle un proyecto cinematográfico de ciencia-ficción a Luis Alberto Spinetta… Byrón había hecho un corto basado en la canción Cementerio club de Spinetta. Le hablaron de sus ideas de la iniciación.

La asociación de Byrón y Riglos culminó en la realización del road movie Point Blank, un largometraje experimental –hoy inhallable-.

Byrón tuvo noticias de que, a través de su madrastra (Beatriz Amenedo)…

Su repentina enfermedad y muerte a los treinta años, el 3 de junio de 1974.

Unos meses después, Byrón decidió darse una vuelta por el cementerio de la Chacarita para rendir un último homenaje al amigo. La depredación que había sufrido la tumba de Riglos…

Se sugiere chequear los asertos de Hachazos con las carpetas Pasado-Presente, Pasado-Presente –El Caso  y Presente-Futuro para establecer un coeficiente de racionalidad entre ambos textos.

Caldini recién se enteró de la muerte de Riglos al ver, en los títulos de una película de Byrón, la leyenda: “A la memoria de Miguel Riglos”.
-¿Cómo “a la memoria”? –preguntó Caldini.
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Byrón simplemente le dirigió una mirada. Caldini no quiso preguntar nada más. Después perdió contacto con  Byrón. Ni se enteró de que se había ido a México. Sólo se volvieron a ver veinte años más tarde.

La placa “A la memoria de Miguel Riglos”, como está predicho, pertenece al Uf! (1974) de Horacio Vallereggio. No es producción Filmoteca ni Archivo Filmoteca. Nunca hubo, además, esa mirada. Ni tardamos veinte años para volvernos a ver. Al poco tiempo coincidimos en la redacción de la revista Expreso Imaginario (1976).

¶ Hasta los epígrafes de las fotos. Sacar:
“Miguel Riglos en Natacha Moneda, la chica perfume de Silvestre Byrón, 1974.  (Archivo Filmoteca. S. Byrón)” (Pág. 52). “Silvestre Byrón como Glamour Boy, 1971” (Pág. 54). “Adelma Martín en Vampirella de Silvestre Byrón” (Pág. 55).

Nunca hubo película titulada Natacha Moneda, la chica perfume. La foto muestra a Pamelo Zuviría en un retrato promocional. Tampoco se verificó un “Archivo Filmoteca. S. Byrón”.  Qué cosa será ésa que es “como” Glamour Boy?
Averiguado. El apellido de Adelma no lleva tilde.

En otro párrafo el autor expresa:

Caldini rescató de una de sus carpetas otro texto de Byrón, que éste pensaba incorporar a una reedición del libro (Transgresión), nunca concretada. Un capítulo titulado A propósito de Caldini.

El texto citado nunca estuvo en línea con Transgresión sino con Los itinerarios del misterio relativo a lo iniciático del “genio” criollo.

¶ Con escaso éxito Transgresión y Los itinerarios del misterio se editaron en microdisco (EAF/Liber, 2002). Durante la innovación tecnológica de la “segunda” EAF el texto A propósito de Caldini se perdió. Fue imposible abrir el Verbatim.
A derechas lo reprodujo Hachazos (Pág. 61).  

Uno se pregunta cuántos errores contendría el capítulo siguiente, Un nuevo día para Tomás Sinovcic (Pág. 65).

§ Ninguna sentencia. La Asignatura Vsiévolod Pudovkin ni aprueba ni reprueba pareceres. Solo registra y comprime información. De vez en cuando interroga. Es el artículo de Hachazos un caso de oscitancia periodística? (Del lat. oscitans, -antis, descuidado, negligente) f. inadvertencia proveniente de negligencia.  
“Carne podrida” según la teoría general del periodismo?


1 comentario:

claudio caldini dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.